domingo, 22 de noviembre de 2015

Kutxi Romero II. El carretero cosaco.

   Hoy arrancamos con la segunda parte de la obra de Kutxi Romero, tal y como se prometió en el primer artículo. Esta vez, el libro elegido es ''El carretero cosaco'', última composición hasta la fecha. Retomando el anterior ''León manso come mierda'', decíamos que era una recopilación de 3 libros donde apostaba por la mezcla de un lenguaje complejo con otro más fácil de entender.

   ¿Qué podemos decir de ''El carretero cosaco''?. Antes de todo, aclarar la procedencia del título. Cuando se le preguntó a Kutxi en una entrevista el por qué de ese nombre en lugar de otro, su respuesta fue simple.



   ''Lo he titulado el carretero cosaco, porque fumo como un carretero y bebo como un cosaco''.

   Claro y conciso. Una vez más queda reflejado el gran sentido del humor del maestro navarro. En cuanto al libro, comienza con un prólogo de no más de 3 páginas y, al seguir avanzando, podemos darnos cuenta de que no se trata de una serie de poemas propiamente dichos, sino más bien unos cuantos pensamientos plasmados en papel, escritos con tinta y sentimiento. Aquí Kutxi reflexiona sobre su vida pasada y actual e invita al lector a descubrir sus ideas más profundas, las que guarda en el interior de su mente, tal y como muestra este pequeño texto.

ME RESPONDO

En estos últimos días
estoy hablando solo,
o pensando en voz alta,
más de la cuenta.
Prefiero que piensen
que estoy loco
antes de que las palabras
que ya no me caben,
que se me caen
de la boca,
me corroan
las putas
entrañas.

   Sin embargo, no todas sus escrituras tienen un aire tan sentimental como la que acabamos de leer. También rememora actos pasados, quién sabe si verídicos o, simplemente, inventados.

ROBERT ALLEN ZIMMERMAN

Millones de moscas
no podían estar equivocadas.
Era un semidiós.
Un santo.
La banda sonora de Norteamérica.
A mí,
así,
a primera vista,
me pareció un espantapájaros
grosero y maleducado
para con su público
y sus músicos,
pero me dejé contagiar
por el entusiasmo de sus fieles,
que lo ovacionaban
y aclamaban
con un fervor desmedido
y,
en un momento dado,
le lancé una botella.
Un acto execrable,
lo sé.
Pero a día de hoy,
después de conocer
un poco más a fondo
su vida
y su obra,
no sé si fue peor
mi exceso de euforia
o mi falta
de puntería.

   Otro elemento que nunca puede faltar en la obra de Romero, es el humor, bastante notable en el texto anterior. Pero, aunque no os lo creáis, existe otro todavía más impregnado de comedia, el cual, personalmente, me hizo reír a carcajadas y expandirlo entre los amigos.

DEPORTE DE RIESGO

Me río
del puenting,
del ala delta,
del paracaidismo,
de la bajada de cañones
y de la ruleta rusa.
Quisiera ver,
a cualquiera de vosotros,
en pleno agosto,
subir,
como lo estoy haciendo yo,
la cuesta
del cementerio.
Fumando.

   Una vez finalizadas las 219 páginas que componen el libro, todavía tendremos que leer un poco más para dar por acabada la obra. Varios artistas y poetas tienen su hueco para dedicar unas cuantas palabras al poeta navarro, volviendo al pasado para recordar hazañas compartidas o directamente lanzando cumplidos, alabando la gran técnica de la que dispone Kutxi Romero Lorente.


   En resumen, se trata de un libro bastante fácil de entender ya que, como se ha dicho anteriormente, no estamos ante poemas, sino pensamientos. Si buscáis pasar un buen rato, esbozando una sonrisa de oreja a oreja, creédme. No tiene desperdicio.  

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