Desde la gran industrialización del mundo, esto ha pasado en los últimos dos siglos, los maestros artesanos han ido desapareciendo poco a poco. Esto implica una lenta pero consecuente perdida de unos conocimientos sagrados, inigualables y que se podrían considerar bendiciones a la humanidad. Lo artesano es mejor en muchos aspectos a lo producido en masa y es así por motivos muy simples. Cuanto un maestro de la alfarería empieza una de sus obras le dedica horas de cuidadoso trabajo para acabar haciendo una verdadera obra de arte. Ésto es algo inimaginable en una industria cuya máxima es lograr los máximos beneficios muchas veces sacrificando calidad y, en mi opinión, calidad. Pero estamos aquí para hablar de la cerveza artesanal. Es la mejor del mundo y eso no se puede cuestionar, aquí expondré mis motivos. (avance).